¿Qué es Team Building?

El team building es una serie de actividades que están en tendencia y que están pensadas para potenciar y reforzar los vínculos entre los empleados de una empresa. Hace referencia, como su propio nombre indica, a la construcción de un equipo, y esta construcción puede llevarse a cabo de miles de maneras distintas. En tanto que sea una actividad en equipo, los empleados pueden conocerse mejor entre ellos y desarrollar su camaradería ya sea con actividades de team building al aire libre o en interior, bailando, cocinando o resolviendo asesinatos.

La principal característica de las actividades de team building es que no pueden realizarse sin un equipo. La gracia de estos juegos consiste en que los participantes se necesiten entre ellos para poder superar las pruebas y llegar hasta el final, ya que también se potencia un pique sano entre diferentes equipos, incrementando así tanto el compañerismo como la competitividad. Además, también salen a relucir cualidades como el liderazgo, el coraje o el ingenio, mientras se trabajan otras como la confianza o la paciencia.

Normalmente, el team building para empresas se practica fuera de sus instalaciones, puesto que también supone una oportunidad para romper con la rutina. El objetivo de estos juegos, como puede ser evidente, es trabajar todas las competencias de compañerismo y equipo que luego se podrán aplicar al trabajo del día del día, aunque de una manera menos divertida. En definitiva, son actividades orientadas a mejorar el ambiente de trabajo favoreciendo la relación entre los empleados, o, como mínimo, garantizando que se aprendan los nombres de sus compañeros.

Origen del Team building

El origen del team building, aunque parece algo relativamente reciente, se remonta a los inicios del siglo XX. La revolución industrial había instaurado el concepto de que los trabajadores eran poco menos que máquinas que debían alcanzar la máxima productividad para la empresa, pero las condiciones en las que trabajaban eran nefastas. Aunque pocos se habían preocupado por la relación que podía tener el ambiente de trabajo con el nivel de rendimiento, el psicólogo William McDougal fue el primero que indagó sobre este vínculo.

En paralelo a la publicación del libro de McDougal, The Group Mind, en el que explicaba cómo un ambiente de trabajo positivo podía optimizar la producción, el profesor Elton Mayo iniciaba en Chicago lo que se conocerían como los experimentos de Hawthorne. Mayo trataba de probar que existía una fuerte correlación entre el entorno de trabajo (y todo lo que ello implicaba) y la productividad de una empresa. Gracias a estos experimentos se demostró que los trabajadores trabajaban mucho mejor cuando las condiciones del puesto eran agradables: mejor iluminación, mayor compañerismo, atención individual por parte de sus superiores, sentirse escuchado… no era una cuestión de cobrar más (lo que, tampoco vamos a negarlo, también ayudaba), sino de hacer que el ambiente fuese más cómodo y menos esclavista, sorprendentemente.

En base a estos descubrimientos se empezaron a tomar medidas para mejorar el entorno y la relación entre los trabajadores, lo que ahora conocemos precisamente como construcción de equipos o team building. Como puede resultar evidente, estas medidas han ido evolucionando con creces, creando actividades de team building cada vez más originales y efectivas, aportando situaciones y juegos que ponen a prueba el compañerismo y refuerzan vínculos a otros niveles.

¿Para qué sirve el Team building?

Para muchos empleados, el entorno de trabajo puede llegar a convertirse en una segunda casa, e incluso en la primera en muchos casos. No cabe duda de que la empresa es el sitio en el que pasamos la mayor parte de nuestro día, teniendo en cuenta las jornadas laborales actuales, y ha llegado un punto en el que, durante la semana, vemos más a nuestros compañeros que a nuestra propia familia. No obstante, a diferencia de esta última, no podemos escoger a la gente que nos rodea en el trabajo, pero sí tenemos que asegurarnos de forjar una buena relación con ellos, ya que de ella dependerá la calidad de nuestro trabajo y nuestro bienestar laboral.

El teambuilding sirve precisamente para forjar ese vínculo. El tipo de relación que establecemos con nuestros compañeros no es idéntico al que creamos con amigos o familiares, puesto que es imprescindible que no solo lleguemos a apreciarlos, sino que sepamos, también, cómo trabajar con ellos. El team building para empresas plantea juegos y actividades que ponen a prueba a los trabajadores, pero siempre son situaciones de las que han de salir en equipo, lo que potencia la confianza y el compañerismo. Además, muchas veces estas actividades implican una división en grupos, lo que también potencia la competitividad y un pique sano.

¿Cómo son las actividades de Team Building?

Las actividades de team building son muchas y muy diferentes entre sí, pero siempre tienen una característica en común: son juegos que solo pueden realizarse en equipo. Esto quiere decir que la empresa puede escoger el juego que mejor se adapte a sus empleados, ya sea al aire libre, de ingenio, musical, vergonzoso e incluso peligroso (en su justa medida). Por norma general, uno de los rasgos inherentes al teambuilding es que cada actividad está compuesta por diferentes pruebas que se tienen que ir superando en grupo, como gymkhanas o recorridos urbanos en los que los jugadores tienen que resolver acertijos para llegar a la meta.

La duración del team building depende de la actividad que se escoja. Hay talleres que duran un par de horas, y otras actividades más complejas que pueden llegar a durar cuatro o incluso todo el día si se van combinando diferentes acciones. Por ejemplo, talleres de danza o de cocina por norma general tienen una duración de dos o tres horas, al igual que las actividades de Cluedo en vivo (aunque esto último también va un poco en función de las habilidades detectivescas de los empleados), pero la multiaventura o los juegos de supervivencia pueden ocupar mucho más tiempo. Es cuestión de dar con la opción que mejor se adapte a la empresa.

Ventajas del Team Building

Las ventajas de las actividades de team building son muchas. Para empezar, se trata de una muy buena oportunidad de romper con la rutina y motivar a los empleados ofreciéndoles un día fuera de lo común, centrado en conseguir un mejor entorno laboral mediante actividades divertidas y desafiantes. Precisamente por esto último, otra de las ventajas del teambuilding es que el juego está pensado para potenciar valores como el compañerismo o la confianza, lo que permitirá a los trabajadores conocerse mejor entre ellos y descubrir nuevas habilidades, tanto suyas como de sus compañeros.

Asimismo, el team building cumple con un objetivo muy específico: el de construir un equipo.

No basta con que los empleados se conozcan mejor entre ellos y forjen vínculos que vayan más allá del entorno laboral, también es necesario que aprendan a apoyarse en sus compañeros, ya que en eso consiste precisamente un equipo: en no tratar de abarcar todo el trabajo creyendo que nadie será capaz de hacerlo tan bien como uno mismo (aunque a veces pueda ser verdad). No dejar a nadie atrás, aprender a delegar, adoptar el liderazgo o aceptar el de otro compañero, anteponer el resultado final al ego propio… Todo eso es lo que puede conseguirse con el team building. Además, claro, de pasar una velada original, diferente y divertida, ya sea huyendo de los zombies, aprendiendo a bailar, o desentrañando un misterio.